Japonesa se deja follar para no perder el trabajo

Visto 1289 veces
89%
4
La paciencia de las japonesas es sublime. Incluso para tratar de parar una polla excesivamente pequeña. Con mucho cariño la puta le da una mamada sin cansarse tratando por todos los medios que al hombre se le pare la herramienta y se ponga en funcionamiento. Al jefe no se le para fácilmente porque es un adicto al sexo, que se hace chupar la polla por las mujeres de la empresa e incluso por alguno de sus administrativos gays. Ella se esfuerza por demás porque el hombre de pito corto es su jefe y lograr el objetivo significa conservar el trabajo e inclusive  lograr un aumento. Fallar puede significar salir de la empresa. La muchacha cada vez que se la tiene que chupar al jefe siente por dentro que es una violación, lo que le divierte es pensar en las pollas que de verdad le gustan y no en esa que no le hace ni cosquillas en la boca.

Follada en la oficina del jefe

Ella a duras penas logra que al jefe se le pare la polla y la penetre. La japonesa no es el problema, sin duda es él y su terrible falta de erección. En la empresa mucho se habla de su talento para parar pollas y dejarlas duras como rocas, incluso de su famoso gusto por el bukake. La empleada finge gozar como si la estuvieran penetrando varios hombres en una orgía. El jefe se abusa de ella desde que escuchó en los pasillos que ella es una ninfómana que se ha follado a casi todos los hombres de recursos humanos, inclusive que varios han hecho tríos con ella. El hombre que no quiere reconocer su problema sexual, preparó la oficina con cámaras escondidas para grabar toda la situación y si ella se atreve a hablar mal de él está dispuesto a publicar en XHamster o Petardas todo el material que tiene recopilado.