Anita Tiene 18 Y Un Apetito Voraz De Carne Y Crema

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Primero, ella ya sabes quién es. No necesita presentaciones, te llevará a la cama de una nena que mereces conocer. Se trata de Anita, conocida por su reciente edad conseguida. Tiene 18 añitos y muchos deseos de transformarse en una perra reconocida. Mientras que en la cama acostada hurga en su zanja, tú la acompañas. Ves esas largas piernas abriéndose, el coño rozagante humedeciéndose y dedos traviesos. Parece que la chiquita sabe bien qué quiere. Manosea su clítoris, lentamente coge ritmo y se impacienta. Decidida a provocarte hasta enloquecerte la Amateur Teen mueve su cuerpo contorsionándose. Ya está en llamas, lo único que debes hacer es gozarla.

Bebota arrastrándose hacia ti

Frente a la cama de pie observas su calentura, eres cachondo y tu polla descubre tus intenciones. Por lo tanto, la bonita recoge ese grueso trozo. Con su mano lo lleva a su boca cual biberón dispuesto a darle alimento sabroso. Frota sus labios en tu cuero, sientes un fuego en cada gota de saliva y te estremeces. Ella hace Mamadas Estupendas sus dientes no existen, su garganta es cálida y su paladar un deleite. Mientras que disfrutas esas succiones los huevos penden como dos bolas de fuego. Ardes tanto que no puedes negar un halago para ella. Le dices que es una Petarda Adolescente Estupenda, sabe bien cómo tratar pollas con experiencia. Estimulada te lo come todo, devora gustosa tu glande y sus ojos se dislocan. Dedos suaves rozan tus grietas, puedes sentir un intenso calor cuando estás con ella. Las piernas te tiemblan, ya no estás en condiciones de negarte a darle duro a la nena.

Anita de colita

Debido a que esta chica te saco de quicio, no quieres ni verle la boca. Si lo haces caerás en la trampa y no podrás follarla. Tienes miedo de volver a ensartar tu pedazo entre esos labios, es demasiado buena y acabarás en su garganta. Por lo tanto, la giras, en cuatro apuntas al coño y meneas tu polla erguida. Parece que ese agujero también es excelente, la nena es angosta y disfrutas cada bamboleo. Mientras que rebotas en el culito tus huevos se ablandan. Estás lanzando un poco de crema, reconfortando tu organismo para follarla sin parar. Y cuando estás convencido de que ella no dará más, vuelve por más chupadas. La Jovencita Mamadora no descansa, es una adicta al falo y sus labios besan cada rugosidad con especial agrado. Se calienta en cada mordisco, su coño hierve y cabalgar es preciso. Se aúpa, te hace vibrar al ritmo de su traviesa concha. Puesto que te revuelca sin parar, las pajas te ayudan a correrte. Anita está famélica, quiere carne todo el día y a todo momento.