Calentura Salva de La Muerte a las Primeras Lesbianas

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Este Cumlouder es estupendo. Verás una historia que se ha trasmitido de generación a generación. Por lo tanto, este fenomenal evento de la antigüedad contiene partes impresionantes. Mientras que la blonda chica inicia el suceso todo se pone candente. Ella es la encargada de prender las velas de la cabaña. Es así que la jovencita ingresa intentando dar fuego a cada una. Sin embargo, una brisa le impide su tarea. Parece que su patrona tiene planes que no requieren demasiada luminosidad.

La Primera Doncella Lesbiana

Frente a la rubia sirvienta su ama demuestra interés. En esta noche está caliente. Además su esposo aún no regresa de la guerra y la calentura ya la enloquece. Mira a esta nena con otros ojos, la ve prender velas y se enardece. Piensa en el fuego a manos de esta delicada joven y se moja. La osada patrona tiene intereses candentes. Con absoluto desparpajo y aún sin conocer prácticas entre mujeres se deja fluir. Mientras su cuerpo le indica goce la mujer sigue el camino. Poco a poco logra desnudar a la muchacha, que está sorprendida pero intrigada. Ella es preciosa, su silueta es perfecta. Sobre la mesa de entrada abre sus piernas y le lame el coño. Es así que esta fémina degusta su primera concha. Saborea cada rincón de su servicial chica. Parece que la joven coge gusto inmediato por esta práctica. Se intercambian lugares y ella también cata el sabor de su jefa.

Sentencia de Muerte

Debido a que la guerra finalizó, su esposo regresa a casa. Al abrir la puerta encuentra a estas dos impuras follando. Nunca vio algo similar, jamás se le hubiera ocurrido. Por lo tanto, ante esta deshonra coloca la espada en el cuello de su mujer. Está convencido de que debe matarlas. Son herejes, lo llevarán a la infamia y debe sentenciar este impropio comportamiento. Es así que en ese instante la sirvienta tiene una estupenda idea. Con esta astucia salvará la vida de ambas. Además le dará una placentera bienvenida al guerrero. Lo invita a un trío con ellas. Él nunca pensó algo tan osado. Sin embargo, lo estimulan para que se sume a la acción. Mientras que una come el coño de la otra, él mira y se pone duro. Su espada carnal está más grande que la de acero. Coge la boca de la fémina y mete su glande. La mamada entusiasma a este soldado y a partir de este momento no parará. Disfruta cada clavada en estas dos atrevidas.