Caprichoso Huésped Aniñado Cabalga

Visto 131 veces
93%
1
Para empezar, él es un niño mimado que siempre se sale con la suya. Es así que en un estacionamiento de hotel se encarga de convencer a una Amateur Preciosa. Ella es empleada y sus órdenes son satisfacer a los exigentes clientes. Por lo cual, escucha con atención todo lo que este cachondo quiere. Insiste con que está solo en la habitación y se aburre. Además, acusa a la tetona de dañar su coche cuando lo estacionó. Por lo tanto, en aprietos esta muchacha se impacienta ante él. Su trabajo peligra y sus piernas tiemblan camino al cuarto de este exótico huésped.

Habitación fría

Frente a una situación extraña la chica se desabotona su uniforme. Es una madre soltera, debe cuidar su fuente de ingresos y no caer en desempleo. Desnuda unas grandes pechugas, carnosas y naturales para entibiar el sitio. Por otro lado, el consentido hombre se arrodilla ante ellas, coge un pezón como un bebé caprichoso. Con las manos rodea la teta, la lleva hacia su boca y chupetea. Incrementa la temperatura de ese vacío lugar rentado. Ella lo ve quitarse los pantalones, un biberón frío yace delante de sus labios. Así que sin dudar lo coge con cariño. Mientras que hace Excelentes Mamadas él suspira aliviado, las succiones en el cuero reconfortan su cuerpito desolado.

Bebote grande

Parece que el nene crecido se entusiasma con las chupadas. Las acciones de la Tetona Petarda lo sacian y pretende devolverle mimos. Tiende a la mujer en la cama, juguetea con las piernas y abre su boquita traviesa. Zambulle su nariz en medio del coño, paladea como un chiquito caprichoso. Lame tan intenso que ella retorciéndose jadea. La humedad corre entre las grietas, el muchacho recoge las gotas con la punta de su lengua. Mientras que ella humea, la polla elevada cosquillea. Es así que intenta buscar un lugar en el que calmar su ardor. Por lo tanto, cachonda y con ánimos de guiar a este pequeño ella le abre las puertas al glorioso hueco.

Columpiarse como loco

Ya sea por infantil o por cochino loco, él penetra ese coño regordete. Imagina a los hijos de esta fémina saliendo por allí, se cree uno de ellos. Ensarta su trozo y se balancea, como un chico jugando en el parque flamea ante ella. La calentura aumenta con cada meneo y como un desesperado infante suplica más juego. Con el cuerpo de lado la candente blonda le explica la postura del novato abrazado. Y para darle más impulso a la diversión le promete jugar al caballo. Él será un jinete podrá montarla y mover ese culo caliente. Es así que en cuatro el Anal Potente comienza, el chico desesperado se introduce y da gritos de cowboy de películas. Sorprendido por el talento de esta tetona para jugar, sacude dichoso el trozo en el agujero. Considera llenarla de leche, su biberón está demasiado caliente, hierve. La mujer aguanta la pose, sus pezones raspan las sábanas y sus rodillas se graban con las marcas de ese lienzo.