Estudia Para Geisha Y Es La Mejor Alumna

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Primero, esta bella asiática esta en compañía de su maestro. Debido a que en tierras orientales las mujeres deben ser sumisas, las entrenan. La educación se destina a que sean Jovencitas Sometidas a gusto de sus esposos o clientes. Así que este sujeto es el adiestrador de la bonita. Contratado para gozar, también evalúa que ella haga bien cada aspecto. De esa forma su destino será excepcional y ella será respetada como fémina en la comunidad. La astuta amateur se comporta como la mejor alumna, aplicada y con calificaciones altas. Por lo cual, es adorable verla en acción superando a su profesor. Ambiciona ser la mejor folladora de su país.

Quiere Un Diez en Su Carpeta de Geisha

Frente a este cachondo superior, ella intenta estrategias para aumentar su nivel. Con Deliciosas Mamadas le chupetea el cuero y se reconforta. Como él jadea, asegura sus maniobras por cada reacción. Está en camino a dejarle la polla tan dura como el mismísimo acero. Desciende por el trozo y moja cada vena con sus lamidas. Además la hermosa tiene un coño plagado de vellos y con cada soplido se los refresca. La Ardiente Japonesa inclinada ante los huevos del muchacho, siente cosquilleo en todo su organismo. Puesto que para la cachonda esto es parte de su conocimiento, siente el aumento de su cultura y se empapa. Con la concha caliente abre sus piernas para divertirse aprendiendo.

Una Muñeca Sumisa

Luego de comportarse como experta en calentar la polla, sigue el manual del curso. Las geishas tienen que ofrecerse elegantes para follar a placer del hombre. Así que se acuesta y lo deja penetrar desde atrás su coño peludo. Ni siquiera se mueve demasiado, el ritmo lo escoge él. Como en el Porno Asiático de Cumlouder, la cachonda es maniobrada como una muñeca de porcelana. Mientras que monta esa vulva, él elucubra nuevas pruebas para la bonita. Desea ver si a cuatro patas su cara permanece como una niña buena o si se retuerce. En constante movimiento la delicada chica luce espectacular. No se le dañan los cabellos, no suda como una puerca ni su cara se ve en desagrado. Es posible que ya esté lista para el diploma de fémina asiática y follar con sus compatriotas.