Negro Empleado De Estacionamiento: Perversa Estrategia Para Follarse Clientas

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Primero, esto sucede muy seguido. Los estacionamientos son sitios en donde abundan historias de Calientes XVídeos. Debido a que hay cámaras de seguridad, todo queda registrado. Sin embargo, las personas parecen olvidar que están siendo observados. Depositan sus coches, confían en los muchachos del servicio y hasta caminan por enormes pasillos desolados. Es así que la chica en esta ocasión dejó su auto recién comprado en manos de un moreno olvidadizo. Parece que el novato empleado, mezcló las llaves y no recuerda a la propietaria. Mientras que ella habla por teléfono, el negro escucha con sigilo.

Una muchacha aguerrida

Frente a la desesperación por recuperar la llave de su coche, le explica al Amateur Negro. Y es que en su casa la aguardan visitas, tiene que llegar enseguida. Convence al moreno de caminar hasta la camioneta, quizás así la memoria le venga a su mente mareada. Pero él no recuerda, no tiene ningún registro y no sabe si dejarla irse con el vehículo. Por lo tanto, exasperada intenta sacarle una sonrisa. Lo piropea, platica, y hasta abre su escote para que él vea sus lindas tetitas. Nada convence al devorador oscuro, él para soltar esa llave pretende todo. Así que la combativa muchacha sin tapujos lo motiva a endurecer su glande. Con mimos y sensualidad, coge ese poste duro para llevárselo a la boca. Ejecuta Mamadas Deliciosas, no teme en quitarse un diente con ese rígido venoso. Aspira todo lo que puede, menea el cuero hasta sentirse abrumada.

Perverso Negro

Desde atrás, con furia penetra a la muchacha. Mete su grueso falo con todas las ganas, está consiguiendo lo que anhelaba. Follándose a la clienta, la sonrisa brota en su oscura cara. Además, él sabe que la llave está en su bolsillo. Siempre lo supo. Mientras que la Bella Jovencita excavada por ese pedazo descomunal, se zarandea, él busca en sus pantalones el objeto para abrir la puerta. La arroja en el asiento trasero, a cuatro patas como si él fuera el dueño. Con desparpajo, este empleado de estacionamiento, hace temblar el vehículo con su ajetreo. Sacude a la cachonda gustoso, le vuelve a llenar la boca de esperma y la hace sudar antes de darle el coche.