Pequeña Ladrona! Detective la Corrige con Fuertes Lecciones

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Frente a ti está una nena asustada e indecisa. Puesto que su aventura transcurría con alegría, ahora está descolocada. La bonita teen robó en una tienda pero apenas unos pintalabios. Parece que es traviesa y solo necesitaba algo para contar ante sus amistades. Además está muy sola por las tardes. Sus padres trabajan y ella se aburre con facilidad. Sin embargo, si se enteran que salió del hogar sería su fin. Ella no tendría más permiso para salir ni para quedarse sola, la llevarían a la iglesia. Por lo tanto, la asustada jovencita se muerde los labios delante del detective que la detuvo.

Ladroncita Desconsolada

Está muy temerosa de las consecuencias. Puesto que el uniformado le habla, intenta llorar para enternecer. Esta ladrona amateur se llevó más de mil dólares en mercancía de un negocio. Saliendo de allí con desparpajo fue capturada y la evidencia está en una de las cajas de este depósito. Por lo cual, el agente le explica que enfrentará cargos como persona adulta. Cumplió su mayoría de edad un mes atrás, eso la complica lo suficiente. Puede pasar años viendo rejas en su rostro y envejecer con delincuentes de toda clase. Es así que la nena implora una solución distinta. Se arrodilla ante la ley jurando con mamadas fidelidad al buen camino. Por suerte, el policía no se ofende y recoge estos mimos. Su polla está cargada por tantas horas viendo prostitutas para detener en la vía pública. También esta delincuente rubia es muy bella y con una boquita habilidosa lo cautiva.

El Sistema de Justicia Firme

Debido a que él ve estos casos a diario, sabe que la cárcel no es para estas chicas. Por lo tanto, con su espíritu de servicio ofrece su conocimiento para enderezarlas. Su polla se pone firme y ellas deben sentirla hasta lo más profundo de su ser. Cuando lo convenza de que está a gusto con la rectitud, la dejará ir a casa sin hacer el informe. De esta manera las desesperadas teens se cuestionan sus actos y disfrutan el aprendizaje. Esta nena se pone a merced del oficial sobre el escritorio y abre su coño para recibir el castigo. También cabalga como una rebelde buscando piedad y su rostro se estremece. Mientras que la pequeña lo hace gozar, le ingresa la sabiduría moral por sus pulpas. Este descarriado policía tiene su propio sistema para juzgarlas y lo extraordinario es que ninguna reincide. Él no falla al impartir sanciones en esos coños inexpertos.