Ramera Sofisticada Ablanda Su Coño En Baño De Restaurante

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Frente a su espejo, la adorable nena practica. Desea convertirse en la perra más solicitada de la ciudad. Y para eso, pone todo de sí. Usa lencería sensual, finas medias y detalles para cautivar. Mientras que la Amateur Putita acaricia su cuerpo con dedos cálidos, la refinada ropa la incita a mojarse. Sentada abre sus piernas para gozarse, gime y ríe ante cada cosquilleo. Además, ya tiene un teléfono para clientes, lo enciende esperando suerte. Parece que esa llamada llega en el momento adecuado, humedecida habla con su primer hombre adinerado.

Un Cliente De Lujo

Debido a que él es un empresario muy rico, cenan en un restaurante de lujo. Mientras que él conversa, la preciosa piensa en lo caliente que la hace sentir el camarero. Y es que el apuesto muchacho responde a sus pedidos con una sonrisa encantadora. Le sirve vino, mira su corto vestido y engrosa su polla. Por lo cual, la cachonda ve ese bulto y se exaspera. Deja al cliente en la mesa, con la excusa de ir a los sanitarios. La Ardiente Guarra guiña su ojo al empleado, él la sigue hasta la puerta del baño. Como cómplices de una peligrosa aventura, no pierden segundos. Chupetea el coño de la hermosa puta y con pasión sumerge manos en cuanto rincón puede. Por otro lado, la Candente Chica Youporn sacude el glande hasta ver su dimensión.

Entrenamiento En El Baño

Ya sea por golosa o por desear ser una puta completa, posa sus rodillas en el piso. Con el espejo detrás, la cachonda hace Excelentes Mamadas en la polla del camarero. Saliva las rugosidades alistando el trozo para devorarlo con su estrecho coño. Y como su cliente espera en la mesa, apurada retira su vestido negro. Desliza las bragas hacia un costado y recibe las primeras entradas del sexy caballero. Puesto que desea ablandar su coño con el regordete falo del cachondo, afirma sus brazos en la encimera. Se observa en el espejo, practica caras de puta hambrienta. Además, sus nalgas rechinan contra el torso del chico, exasperada gira para mostrarle su poderoso golpeteo. Lo cabalga con prisa, sus tetas rebotan sin parar y su cara de ramera profesional surge entre poses y lamidas. Cuando el calor empaña el espejo, la fémina luce sus níveo trasero para unas corridas exquisitas. Embadurnada en semen acaba sus minutos en el baño, es momento de volver a la mesa y satisfacer a su refinado contratante.