Rubia Atleta Abre Las Fibrosas Carnes Sobre El Césped

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Parece que correr es lo que a esta ciudad le agrada. Mientras que una ruda competencia de atletas se desarrolla en las calles, este muchacho las mira expectante. A él le fascinan las chicas con músculos firmes, culitos elevados y buen abdomen. Es así que con lentes para esconder sus cámaras, inicia la grabación de una caliente jornada. El Vibrante XVídeo captura a las preciosas dando trotes rápidos sobre el asfalto. Cada brinco es el deleite de este libidinoso muchacho. Lesiones lo estremecen, corredoras caídas son su deleite. Por lo tanto, con desparpajo se aproxima conversando a todas ellas.

Ganadora por destreza

Frente a la más bonita de la competencia las palabras de halago surgen solas. Él piropea su entrenamiento, silueta y hasta se interesa por su vida. Mientras que la bonita Atleta Sexy Amateur le responde las preguntas recobrando el aliento, él ve una chance increíble. Y es que ella trabaja como recepcionista, sus bolsillos lucen delgados. Debido a que el osado cachondo tiene dinero le ofrece un beneficioso trato. Necesita ver ese culo espléndido de cerca, poder cautivarse con nalgas duras y regordetas. Por lo cual, deja salir su dinero de la billetera, la alienta a ganar algo más que una carrera. Su persuasión crece, la Jovencita Curiosa coge ese pedido como una competencia. Así que se alejan del centro para hallar un rincón donde saciar esas exquisitas apuestas. Ella baja sus shorts con rapidez, las bragas caen acompañando la prenda. Entusiasmado, la manosea, pide tetas y ella lo complace haciéndose la codiciosa.

El oro en esos agujeros

Ya sea por la adrenalina de la carrera o por cochina, acepta más dinero. Sus manos sudadas están abiertas para llenarse de los pagos de este puerco. Parece que el aroma al césped recién regado la alienta, afirma sus rodillas y chupetea. La candente nena hace Mamadas Atléticas en la polla del sujeto, sus labios ganan en todos los aspectos. Mientras que el tieso glande se exaspera con las succiones, ella abre la posibilidad de unas cabalgatas feroces. Pide más propinas por sus cambios de posiciones, se acuesta en el suelo y espera una penetración demencial. Debido a que su coño también es fibroso, la pasión del hombre saca chispas por demás. Cada meneo es un escozor sensacional, brinca gustoso de poderla hurgar. Por otro lado, la medalla de la victoriosa lo hace sentir que está con la mejor chica del mundo. Y para comprobarlo a cuatro patas la destroza.