Secuestro y Violación de Manos de la Ley

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Hoy es un día precioso para esta jovencita del campo. Entusiasmada porque obtuvo permiso de sus padres, va hacia la ciudad. Subida en su fiel compañero, su caballo, transita las calles. El aire fresco de este poblado le recorre cada pelo de su cuerpo. Siente que es libre y que está alegre por la vida. Sin embargo, todo se volverá un poco confuso para la amateur cuando quiera aparcar. Está desorientada pero con su sonrisa siempre bien abierta.

Uniformado Delincuente

Frente a esta belleza ingenua que ata su caballo, aparece un agente de policía. Este puerco de ciudad es una adicto a los XVídeos. Por lo tanto, cuando ve a esta chica inocente tiene una idea macabra. Debido a que las violaciones sabe bien están prohibidas, él se divertirá con su placa a cuestas. No se contentará sólo con secuestrarla y encerrarla en un establo. A esta nena le sacará el jugo y le hará saber bien quien es la ley en estas calles. Si a ella le gustan los animales, le dará un toro despiadado. Ahora irá a visitarla a ver cómo está en su encierro, ante todo la trata de mantener viva y bonita.

Yegua Come entre Barrotes

Sabe que esta chica está sedienta. La dejó horas sin agua ni explicaciones y encerrada. Así que aparece de nuevo con su arma en la mano para amenazarla. La tiene dominada y a sus servicios. Por lo tanto, con fantasías propias de un Cumlouder este oficial crea atroces ideas. Quiere violar a esta pequeña granjera y hacerse de un delito del que no pagará condena. Es así que pone su polla entre los barrotes de la celda y le hace dar mamadas con su novata boquita. Disfrutando esas lamidas, usa su arma para acariciar esos senos firmes. Como ya sabe que la tiene bajo miedo y sumisa abre la reja e ingresa. Necesita chupadas más potentes y maniobrar esa boca con sus manos. La chica le dará succiones que lo incitarán a cometer este crimen.

Violada por la Ley

Ya con su falo tieso como su arma de acero, este agente arremete contra la chica. La pone de pie como en una detención y desde atrás le rompe la concha con penetraciones. Entusiasmado con la pureza de ese coño, la revuelca por todos lados. A cuatro patas le estira la carne hasta dejarla tierna como la manteca. Este puerco está gozando de su poderío y la nena lo hace creer que por momentos disfruta. Con meneo sin pausas consigue que este sujeto acabe sobre sus senos esta seguidilla de crímenes. Lo que este oficial no sabe, es la venganza que le está por jugar la bonita. Ahora montará cuanto quiera y donde quiera. Y sin dudas este uniformado no olvidará portarse  mejor.